Moriteru Ueshiba, nació el 4 de abril de 1951 en Tokio. Nieto del fundador del Aikido y segundo hijo de Kisshomaru Ueshiba. Con el fallecimiento de su padre y conforme a la tradición, Moriteru Ueshiba pasó a ser el nuevo Doshu del Aikido Aikikai el 4 de enero de 1999. Se graduó de economista en la Universidad de Meiji. El nuevo Doshu fue preparado para seguir los pasos del fundador desde hace más de 20 años en donde ha estado divulgando el Aikido muy extensamente. Comenzó a estudiar Aikido cuando tenía 6 años de edad con su abuelo O’ Sensei. Antes de asumir el cargo actual, Moriteru Ueshiba sirvió como Presidente del Consejo de Directores del Aikikai y Director del Hombu Dojo (Academia Central). En 1999 con la muerte de su padre, asume la dirección como tercer Doshu en dicha ceremonia llevada a cabo en Japón en donde se reunieron más de 2.000 personas de diferentes partes del mundo.
Moriteru Ueshiba Sensei visitó la Argentina en varias oportunidades.
El Fundador, Morihei Ueshiba, a través de un intensivo entrenamiento en Artes Marciales y estricto cultivo de la mente, creó Aikido. Kisshomaru 2do Doshu se dedicó a promover los grandes valores del Aikido y abrir sus puertas para el mundo.
Hace 82 años, en 1931 fue fundado el actual Hombu Dojo. Aikido ha sido difundido a 130 paises: Norte, Centro y Sud América, Europa del Este y del Oesta y el sudeste asiático. En 2012, la Fundación Aikikai se embarcó en una nueva fase como una Fundación de Interes Público.
El Fundador, Morihei Ueshiba, creó Aikido como un camino hacia “banyu-aigo (amor por todas las cosas en la naturaleza)”, después de haber tenido la sensación de duda respecto de las Artes Marciales que son para el desarrollo de habilidades de lucha con el último sentido de ganar. El Fundador dijo que es más importante armonizar con la gente que ganar dependiendo del poder. Cambiando de “habilidades para pelear” a “armonía” es el propósito del entrenamiento. Amor es todo “Ki (energia vital)” basado en “En No Ugoki (movimiento circular)”, “Irimi (entrando)”, “Do Chu Sei (quietud en la confusión)” y “Chushin (centro inamovible)” para entrenar nuestras habilidades con otras personas. No hay conflicto en este entrenamiento. Aikido es “un camino hacia el absoluta autorealización”.
No hace falta decir que lo fabuloso de las técnicas de Aikido y sus principios filosóficos creados por el Fundador son ampliamente conocidos. Para ese logro, el importante apoyo del padre del Fundador (Yoroku Ueshiba), las previsiones de los maestros que transmitieron el Aikido correctamente a las siguientes generaciones, la devoción del 2do Doshu Kisshomaru en la propagación de Aikido basado en las enseñanzas del Fundador, fueron necesarias.
En cuanto a mi, he seguido sus caminos con el apoyo de mucha gente. Creo que todo esto ha hecho más grande el círculo del Aikido de hoy. Voy a seguir continuando, esforzándome y apreciando el espíritu de la armonía, eliminando las barreras de los países, razas y religiones, para hacer un esfuerzo que permita que el Aikido sea apreciado por un gran número de personas. También he de contribuir a la sociedad como más me sea posible, a través de Aikido.
Abril de 2014
Moriteru Ueshiba Doshu